Calm

Chapter 8: La verdad detrás del plan que empezó antes de que Jasmine naciera

El nombre en la carta dejó a todos sin palabras.

Marcus no quería creerlo.

Pero conocía esa firma.

La había visto muchas veces.

En documentos.

En reuniones.

En fotografías familiares.

—No puede ser.

Jasmine miró a su papá.

—¿Quién es?

Marcus tardó en responder.

—Mi antiguo socio.

Olivia frunció el ceño.

—¿El señor Ricardo?

Marcus asintió.

Jasmine recordó ese nombre.

Ricardo había sido amigo de su papá durante años.

Un hombre que siempre llegaba a las reuniones familiares con regalos.

Que sonreía.

Que decía estar orgulloso de Marcus.

—¿Él hizo esto?

Marcus negó lentamente.

—No lo sé.

Pero algo en su voz decía que empezaba a entender.

El abogado investigó durante varios días.

Mientras tanto, la casa se convirtió en un lugar extraño.

Monica ya no vivía como antes.

Olivia casi no salía de su habitación.

Y Jasmine intentaba volver a concentrarse en sus estudios.

La entrevista de la beca seguía pendiente.

Pero ahora tenía algo más importante:

Recuperar su vida.

Una tarde, mientras estudiaba, recibió un mensaje desconocido.

"Necesitas saber la verdad antes de confiar en tu papá.""

Jasmine frunció el ceño.

Otro mensaje llegó.

"Él también te ha ocultado cosas.""

Su corazón comenzó a latir más rápido.

No quería caer otra vez en una mentira.

Pero tampoco podía ignorarlo.

Guardó el teléfono.

Y decidió preguntarle directamente.

Esa noche encontró a Marcus en la cocina.

Preparaba café.

Como hacía cuando ella era pequeña.

—Papá.

Él sonrió.

—¿Todo bien?

Jasmine se quedó callada.

—¿Me has ocultado algo?

Marcus dejó la taza sobre la mesa.

La pregunta lo tomó por sorpresa.

—¿Por qué preguntas eso?

Jasmine sacó el teléfono.

Le mostró el mensaje.

Marcus lo leyó.

Su expresión cambió.

—¿Quién te mandó esto?

—No sé.

Él suspiró.

—Jasmine, hay cosas que no te conté porque quería protegerte.

Ella sintió miedo.

—¿Qué cosas?

Marcus se sentó.

—Antes de casarme con Monica, tuve problemas con Ricardo.

—¿Por qué?

—Porque descubrí que estaba usando información de mi empresa para beneficiarse.

Jasmine lo miró.

—¿Y qué hiciste?

—Lo enfrenté.

—¿Y después?

Marcus bajó la mirada.

—Desapareció de mi vida.

Jasmine sintió un escalofrío.

—Pero volvió.

Marcus asintió.

—Parece que sí.

Al día siguiente, Olivia recibió una visita inesperada.

Era Ricardo.

Ella abrió la puerta y quedó sorprendida.

—¿Qué haces aquí?

Ricardo sonrió.

Pero ya no parecía amable.

Parecía alguien que había perdido la paciencia.

—Tenemos que hablar.

Olivia dio un paso atrás.

—No deberías estar aquí.

—¿Por qué?

—Porque todos saben lo que pasó.

Ricardo soltó una risa.

—No saben ni la mitad.

Olivia sintió miedo.

—Tú me dijiste que todo estaría bien.

—Y lo estaba.

—No.

Ella negó.

—Jasmine casi pierde su futuro.

Ricardo la miró sin emoción.

—Era necesario.

Esa palabra hizo que Olivia sintiera un escalofrío.

—¿Necesario?

Ricardo se acercó.

—Algunas personas tienen demasiado poder.

—Ella solo quería ir a la universidad.

—Ella iba a quedarse con todo.

Olivia lo miró horrorizada.

—Tú me hiciste pensar que ella era mi enemiga.

Ricardo sonrió.

—Porque funcionó.

Olivia sintió vergüenza.

Porque era cierto.

Había caído en la manipulación.

Pero ahora entendía algo.

Nunca había sido sobre ella.

Nunca había sido sobre Jasmine.

Era sobre la casa.

Sobre el dinero.

Sobre el control.

Esa misma tarde, Olivia tomó una decisión.

Fue a buscar a Jasmine.

La encontró en el patio.

—Necesito decirte algo.

Jasmine levantó la mirada.

—¿Qué pasó?

Olivia respiró profundo.

—Ricardo vino a verme.

Jasmine se puso seria.

—¿Qué quería?

Olivia miró alrededor.

Asegurándose de que nadie escuchara.

—Admitió que él comenzó todo.

Jasmine sintió que el corazón se le aceleraba.

—¿Lo grabaste?

Olivia sacó su teléfono.

—Sí.

Jasmine abrió los ojos.

—¿Por qué?

Olivia bajó la mirada.

—Porque ya hice suficiente daño.

Le entregó el teléfono.

—Quiero arreglar lo que hice.

Jasmine tomó el aparato.

Pero antes de revisarlo, apareció un nuevo mensaje.

De Ricardo.

"Ya sé que Olivia habló. Si quieren salvarse, tendrán que escuchar mi última condición.""

Jasmine miró a Olivia.

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Y ambas entendieron algo.

La batalla todavía no había terminado.

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